Dice el Talmud que no vemos las cosas tal como son, sino tal como somos.
Vemos lo que somos. Más aún: Somos lo que vemos.
Toda acción provoca reacción. No deberíamos culpar a nadie si ponemos nuestro ego en la imagen que ofrecemos. No soy lo que ves de mi. Soy lo que puedes ver, sumado a lo que no sabes ver y añadido a lo que oculto.
Ergo sum
Hay algo de imagen en lo que ves y algo de mi en la imagen que percibes.
Y ahora que hemos captado tu atención con las palabras, llega el momento de los hechos: Nunca es tan oscura la noche, como justo antes del amanecer.
Quien más aprecia la luz del sol es quien ha vivido en las tinieblas de la noche.
Comentarios
Publicar un comentario