Gasté toda la juventud siguiendo una muñeca, quería darme un homenaje con ella. Malbaraté mi vigor en un trabajo demasiado pesado, demasiado duro y haciendo cosas que odiaba. Cosas demasiado grandes. Bebí bourbón de texas y fumaba Marlboro, siempre tengo un revolver en la guantera y no vi jamás tv. Cuando ya no pude seguir, con unos cuantos dólares me dieron un diploma, un homenaje y un reloj de pulsera demasiado pesado, demasiado duro y demasiado grande para llevarlo en la muñeca. Toda mi vida ha girado en torno a una muñeca, los homenajes, un marlboro y cosas demasiado pesadas. Una niña de la edad que tendría mi bisnieta, si existiera, me trae zumo con una pajita. Me ayuda a sorber y me habla como si yo fuera un imbécil. ¡Como si fuera imbécil!, pienso, pero si es lo que he sido toda la vida. Ahora, con la poca lucidez que da el ver acercarse la muerte, creo en lo único importante: No ver jamás tv.
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Hace casi ochocientos años que un sabio llegó a una conclusión y así expresaba Tomás la idea: Timeo hominem unius libri. Por supuesto, y como siempre, hay varias interpretaciones. La menos corriente, es en el sentido de otro sabio griego, Arquíloco. Postulaba que el zorro sabe muchas cosas pero el erizo sabe una gran cosa . Con ello indicaba que el conocimiento especializado puede superar al superficial enciclopédico. Hay otro refrán al respecto: Aprendiz de mucho, maestro de nada. Pero el sentido más aceptado es el que advierte de la cerrazón de quien solamente se informa por un medio. De quien solamente habla con los de su cuerda. De quien huye de hablar con quien no está de acuerdo. Hace cuatrocientos siglos alguien entendió que si dibujaba una gran cacería en una pared de la cueva, podría convencer a más cazadores de seguirlo a la pradera que a su primo, que se deshacía en garrotazos para obligarlos a ir a cazar al monte. Así nació la política: imágenes con p...
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Llevas en tu bolsillo un procesador muchísimo más potente que el que llevó a Neil Armstrong a la Luna hace casi 60 años. Lo que tu amiga hace en otro continente lo ves y oyes en directo, en color, y sin asombro. En un aparato de metal enorme, cruzas el océano en apenas una tarde. Has visto fotos y videos de otros planetas, has observado estrellas lejanas y te aburren las ciencias. Tu objetivo en la vida, para esa tarde, es que ese chico te invite a esa copa, en ese garito, a esa hora. Y que tu youtuber favorito te cuente acerca de la conspiración con la que te engañan porque la tierra es plana. Dos siglos antes de Cristo, Eratóstenes con las únicas herramientas que unos palos y unos amigos que midieron los 5.000 estadios entre Alejandría y Siena, descubrió no solo que su mundo era redondo sino casi exactamente el radio de la Tierra. Un palo en un lugar daba una sombra y en el otro a la misma vez, poco más de 7 grados de diferencia. Por lo tanto si a 5.000 estadios correspondí...
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La ecuación del amor "1+1 = 2+2" es una expresión simbólica más que una ecuación matemática rigurosa. Viene a significar que la unión de dos personas, al mejorarse mutuamente una a la otra aumentan geométricamente su potencial. Es decir, que ambas son más cuando están juntas. El físico matemático británico, Paul Adrien Maurice Dirac, fue el autor intelectual de esta ecuación, la fórmula del amor: (∂ + m) ψ = 0 define que «si dos sistemas interaccionan entre ellos durante cierto periodo de tiempo y después se separan, podemos describirlos como dos sistemas distintos, pero de forma sutil se convierten en un sistema único». «Lo que le ocurre a uno sigue afectando al otro, incluso a distancia de kilómetros o años luz”. Unidos somos más, el conjunto supera a la mera suma de individuos. Esta proposición no es nueva, Ya Caius Iulius lo expresó en negativo en la Guerra de las Galias: “divide y vencerás”. Algo tan exacto como las matemáticas, se adentra en las relaciones humanas...
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Con miedo o con fervor, el hombre mediterráneo y levantino mira al cielo. "Murcianos de dinamita" que decía el poeta en sus vientos del pueblo. Y suave, mullida y bendita, el agua cae del cielo apoquico apoquico, que dicen aquí. Si me muero, que me muera con la cabeza bien alta. Cantando espero la muerte, decidida la barba. Es curioso eso de la barba. Cincuenta años casi con ella, y aún me dicen que me la dejo por la moda. ¿Que es la moda? me preguntan sus ojos grises. ¿Y tu me lo preguntas? la moda soy yo. 13 impar y negro. Falta. Nunca gana quien apuesta al uno. Nunca pierde quien lo hace al ninguno.