Cuando se apagó todo, solo el deseo se encendia. Si todos querían subir el interruptor yo pensaba solo en subirte la faltda.

Pensé que deberías tener también un botoncito para iluminar tus anas. No había otro botón que el corchete de tu sujetador.

Está como para parar un tren. El robo en éste país.




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