Harto de la mala sombra de los árboles buenos.
Junto a ti, palmera extraña, me quedo.
No importa la sombra si tengo tus dátiles
ni el cobijo cuando me das tus besos.
En madrugada
Dios se levanta feliz
Ayuda a todos
Saqueó mi ajuar
dijiste tan contenta
te entregaste tú
Peor frontera
para atravesarla
la de los miedos
Atravesar tu
corazón de cemento
con besos de mar
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